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miércoles, 22 de mayo de 2013

Capítulo I "LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO COMO UNA NUEVA ERA EN EDUCACIÓN"

 La Escuela que surge a partir de la Revolución Industrial





Principales errores de las 
Reformas Educativas Iberoamericanas de finales del siglo XX

Las Reformas Educativas Iberoamericanas, en teoría han postulado un cambio de Paradigma Sociocognitivo, más bien optimista, que habla de" aprendizaje constructivo y significativo, objetivos por capacidades y evaluaciones por capacidades", sin embargo, en la práctica siguen pegadas a modelos conductistas, disfrazando la retórica curricular, centrándose en el qué y en el cuánto se aprende y descuidando el para qué (capacidades y valores) y el cómo (procesos cognitivos y afectivos) se aprende. Tomando como claro ejemplo, la contradictoria y fracasada Reforma de España de 1990, que desarrolló un fuerte descontento y desánimo profesional y un ampio desencanto social.
Al existir este evidente descontento, surge una necesidad urgente de reformar las Reformas Educativas existentes, desde una perspectiva curricular,  que integra la globalización como escenario y el conocimiento como herramienta principal.



La Globalización como escenario de la 
Sociedad del Conocimiento








La Globalización se desencadena a partir de la Revolución Científico/Técnica posibilitada por grandes transformaciones tecnológicas (informáticas, robóticas, microelectrónicas, ingeniería genética y biotecnología, la comunicación y la televisión).
La Globalización entiende que su materia prima es el conocimiento, dando paso a esta nueva "Revolución del Conocimiento".
La Globalización sitúa a la Educación como uno de los sectores claves del progreso, tanto económico como cultural.
La Globalización ha dado origen al fenómeno de "Multiculturalidad" donde la cultura mayoritaria domina y muchas veces anula las culturas minoritarias. Produce una homogeneidad de las culturas, trayendo como consecuencia la disolución de la diversidad de éstas. Así como por otro lado supone un enriquecimiento de la propia cultura.
La Globalización supone un modelo de "Hibridación" de la cultura, es decir, la interconexión de diversos elementos culturales, sociales y políticos.
En consecuencia el problema es cómo integrar lo Global con lo Local y es aquí donde se considera que la Escuela y el Currículum, deben facilitar la identidad e integrar la diversidad . Entonces se obliga a que los cambios en las Reformas Educativas no sólo sean en lo metodológico, sino que también en redefinir los conceptos educativos y las prácticas pedagógicas. Por lo tanto, en este marco la Escuela debe poseer una identidad coherente entre su Proyecto Educativo y el mundo contemporáneo.


Dimensiones Fundamentales de la 
Sociedad del Conocimiento



  • Desmaterialización progresiva de los productos industriales.
  • Uso intensivo de la información y el conocimiento como materia prima.
  • Incorporación del conocimiento al producto
  • Desmaterialización de las empresas y de las organizaciones productivas.
  • El conocimiento ocupa un lugar de privilegio en la globalización.
  • Revolución postindustrial: Revolución del Conocimiento.
  • No es una época de cambios, sino un cambio de época.
  • Da gran importancia y protagonismo a la escuela, pero no a esta escuela.
  • El desarrollo es conocimiento y el conocimiento desarrollo.
  • Necesidad de reinventar otra escuela: Refundación de la escuela.
  • Demanda conocimientos teóricos y aplicados.
  • Exige una nueva lectura de la misión y visión institucionales.
  • Diferenciar claramente entre datos, información y conocimiento.
  • Exige nuevas formas de aprender a aprender en un nuevo paradigma.
  • Necesita sobre todo herramientas mentales (capacidades, destrezas).
  • Postula contenidos como formas de saber sintéticos y globales.
  • Los métodos como contenidos aplicados (habilidades) son imprescindibles.

Características de una organización que aprende:
  • Instala dentro de sí el aprendizaje permanente, superior al umbral de cambio.
  • Se adapta a las nuevas ideas y conocimientos.
  • Perfecciona continuamente las actividades que realiza.
  • Cambia la gama de sus potenciales conductas.
  • Se constituye en una comunidad profesional de aprendizaje mediante un intercambio de conocimientos y modelos mentales.
  • Se apoya en una resolución sistemática de problemas.
  • Experimenta nuevos enfoques en función del cambio.
  • Aprovecha las experiencias del pasado para aprender.
  • Aprende de los demás (aprendizaje en equipo).
  • El nuevo conocimiento se transmite y extiende a toda la organización.
  • Evalúa y audita de una manera permanente el nuevo conocimiento.
  • Tiene altas tasas de innovación y adaptabilidad.
  • Impulsa el desarrollo del capital humano y lo premia.
  • Es una organización más horizontal que vertical.
  • Impulsa un entorno seguro, abierto y de confianza entre sus miembros.





Características básicas de una organización inteligente:
  • Una organización inteligente es aquella que posee un amplio capital intelectual.
  • Capital intelectual: valores intangibles (destrezas, conocimientos y saber hacer).
  • Capital humano = capital intelectual.
  • Activos intelectuales: productos intangibles del capital humano.
  • El conocimiento hoy es la mayor fuente de riqueza.
  • Axioma básico: de la mano a la mente.
  • Itinerario: del cómo hacemos las cosas al por qué hacemos así las cosas.
  • Trabajador intelectual: el que maneja la información y el conocimiento.
  • Las nuevas demandas profesionales: exigen “pensar con las manos”.
  • Transita del conductismo (taylorismo) al conocimiento (toyotismo).
  • Se estructura en forma de confederaciones de profesionales.
  • Está más centrada en la creación que en el control.
  • El capital intelectual es el oro oculto de una organización inteligente.
  • Reduce la burocracia y potencia la creación del conocimiento.
  • Necesita de la escuela y exige la Refundación de la misma.


La Sociedad del conocimiento 
reclama una nueva lectura de las fuentes del currículum en el aula





El Modelo T como puerta de entrada en la 
Sociedad del Conocimiento


  • Visualiza la Sociedad del Conocimiento y sus elementos fundamentales de una manera global y por ello actúa como mapa mental profesional del Profesor.
  • Facilita el acceso a la Sociedad del Conocimiento y sus códigos.Impulsa el cambio cultural en una organización.
  • Globaliza el pensamiento profesional y facilita su procesamiento.Integra adecuadamente los elementos básicos de la cultura institucional y facilita su desarrollo.
  • Propicia la transición desde una Escuela Conductista, propia de la segunda Revolución Industrial (1900), a la Escuela Refundada en el marco de la Sociedad del Conocimiento (2000)
  • Impulsa el cambio del Paradigma Conductista, propio de la segunda Revolución Industrial (centrado en la enseñanza), al Paradigma Sociocognitivo, propio de la Revolución del Conocimiento (centrado en el aprendizaje).










lunes, 20 de mayo de 2013

¿Es posible hablar de una Sociedad del Conocimiento?


El Ángel de la Historia
Cuando Walter Benjamin representa al ángel de la Historia (Angelus Novus) quien aletea mirando  hacia atrás viendo la estela de horror y muerte; en su ensayo sobre la historia cita: «Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se muestra a un ángel que parece a punto de alejarse de algo que le tiene paralizado. Sus ojos miran fijamente, tiene la boca abierta y las alas extendidas; así es como uno se imagina al Ángel de la Historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que amontona ruina sobre ruina y la arroja a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado, pero desde el Paraíso sopla un huracán que se enreda en sus alas, y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras los escombros se elevan ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso»


La idea descaradamente expresada por Benjamin sobre el futuro en 1931, capta con eficacia la mirada sobre el futuro y sobre el fin de la modernidad. Benjamin se encuentra en pleno apogeo de la segunda guerra mundial y desde ahí para el él es radicalmente ve como caen las utopías modernas especialmente ligadas  al idea de progreso y bienestar. Pero aunque es muy previsor el anuncio de Benjamin aun estaba lejos del fin de la época moderna, incluso más cuando  Jean-François Lyotard 1979 acuña el término postmodernidad, comenzaban recién a gestarse una serie de acontecimientos que finalmente decantarán en la caída del muro en Berlín, acontecimiento señero que puntualiza el fin del pensamiento moderno.

La caída de la utopías
Aunque no es nuestra intención hacer una defensa del fin de la modernidad y el comienzo de la época postmoderna, sin embargo; nos parece vital para entender los cambios sociales que se originan desde 1989 hasta hoy; cambios que producirán desajustes en la escuela, desajustes que hoy se pueden palpar radicalmente. Lo que caracteriza esta época postmoderna, es la falta de relato que convoque al ser
humano, la mayoría de los analistas cuentan que la última época donde predominaron las utopías fueron los años 60', época de gloria de los bloques que culminará con la guerra fría. Sin embargo, sistemáticamente durante los años 70' se cayó totalmente los relatos positivos de la modernidad, tanto como por lo regímenes totalitarios en América Latina, el comienzo de la guerra en Vietnam y la inmminente tercera guerra mundial entre el bloque socialista y el bloque capitalista. Poco a poco, nos fuimos quedando sin nada que sostenga una finalidad a la actividad humana, hasta que en 1989 el mundo ve atónito la caída del muro de Berlín y con este, el fin de la guerra fría, quedaría solo un bloque, un relato, una mirada de entender el mundo, con la cual contrariamos el mundo postmoderno.

El sentimiento frente al conocimiento
Martiniano Román afirma que la materia prima de esta sociedad, es el conocimiento; y el análisis interpretado por el autor no parece estar errado, aunque todos los pensadores sobre la postmodernidad nos hablen de una sociedad centrada en el sentimiento individualista (Vattimo, Rorty, etc). El problema de este análisis está en la óptica con la cual es vista la función social y por lo mismo la visión escolar.  Martiniano Román, entiende los procesos sociales, como procesos productivos, es por ello que compara la productividad moderna (carbón, acero) con los métodos de producción actual (capital humano). El problema de mantener esta perspectiva es mucho más compleja que una interpretación basal y tiene que ver con la mantención de una mentalidad moderna por un lado y por otro, otorgarle a la escuela una función social en cuando a los mecanismos productivos.

La perspectiva moderna ha sido superada
El megarelato de la modernidad, tanto en su variante capitalista como socialista; tenía relación con los
métodos productivos y de investigación, decía que los seres humanos poníamos lo mejor de cada uno, podríamos mejorar nuestra calidad de vida a tal punto, que llegaríamos a la plena realización de nuestras capacidades, dichos de este estilo lo podemos encontrar con facilidad en los textos tanto de Marx como de Locke. Frente a esto lo único que se ha establecido con claridad en el pensamiento postmoderno, es que por medio del trabajo y esfuerzo productivo no lograremos mejorar nuestra calidad de vida, muy por el contrario la modernidad ha demostrado con cabalidad su fracaso en este aspecto puesto que como nunca tenemos problemas de hambruna, medioambientales y de sostenibilidad de la vida, producto de estos mismos métodos productivos. Al sostener Martiniano Roman su tesis, lo único que sostiene es quedarse anquilosado en el pensamiento moderno de transformación social.

La Función Social de la Escuela
Lo primero que diremos a este respecto, es que la escuela es un producto absolutamente moderno y quizá la herencia con mayor dignidad de este periodo humano. Sin embargo, hoy la escuela a traspasado su misma época y por lo mismo, hoy se ve impelida a responder al nuevo paradigma que se está gestando nuestras sociedades. El error de Román es ver a la escuela en sintonía directa con el mundo del trabajo, bajo este precepto se creó la escuela y luego se masificó; pero hoy sabemos, que la escuela es reflejo de la sociedad toda y no solo de quienes administran los mecanismos productivos. La escuela debe ser reflejo de lo que ocurre en la sociedad y al mismo tiempo debe generar los cambios culturales que permitan perfilar de mejor forma que tipo de sociedad construimos, su relación con los otros y con el mundo que la rodea.